

Que
sensación tan extraña, aquella que sentí,
al escuchar tu corazón, que
falsedad la que engaña, a todos ser aquel viejo salón. Por eso yo, ya no se que voy hacer
sin tu amor, si no puedo
escapar de esta llama, que incendia mi cuerpo. Yo, ya
no intento descubrir que pasará,
si prefiero morir que
aguantar lo que siento, todo lo que yo llevo lo llevo
por dentro.
Que sensación tan extraña,
llego sin avisar y acorraló mi corazón, que escondes dentro de tu alma, que me hace
alucinar y hasta perder la razón.
Por eso yo, ya no se que voy hacer
sin tu amor, si no puedo
escapar de esta llama, que incendia mi cuerpo. Yo, ya
no intento descubrir que pasará,
si prefiero morir que
aguantar lo que siento, todo lo que yo llevo lo llevo
por dentro.
Que
me condenen a cien años,
que me destierren si te beso, que me castigue Dios
si peco, y
grito a voces que te quiero. Que
me condenen a cien años,
que me destierren si te beso, que me castigue Dios
si peco, y
grito a voces que te quiero. Que angustia siento en el alma, pues
tengo que callar, cuando en verdad quiero gritar. Que misteriosa la calma, se oculta en el umbral de mi
ansiedad.
Y yo te dejo
mis sentimientos, mis sufrimientos, entrego todo lo que tengo, guardado aquí en mi corazón.
Lo que yo llevo por dentro.